
Transformación física… ¿con o sin transformación mental?
A lo largo de más de 25 años entrenando a personas, he podido observar un patrón que se repite una y otra vez. Muchas personas, al iniciar su proceso de cambio físico, expresan un miedo común:
👉 Temor a mejorar su condición y luego volver atrás.
Temen perder peso y recuperarlo. Sentirse mejor y luego recaer. Avanzar… y regresar al punto de partida.
Este miedo es comprensible. Y lo cierto es que puede suceder.
Pero también es cierto que sabemos muy bien cuándo sucede y cuándo no. La diferencia está clara:
➡️ El retroceso ocurre cuando solo cambia el cuerpo, pero no la mentalidad.
➡️ La transformación se mantiene cuando se transforma también la forma de pensar.
El hábito no resiste la adversidad sin una mentalidad fuerte
No importa si tu objetivo es perder peso, ganar masa muscular o simplemente sentirte más saludable. Tampoco importa si eres joven, adulto, hombre o mujer.
La variable determinante siempre es la misma: la mentalidad con la que transitas el proceso.
He visto personas entrenar durante años sin trabajar su mente. Mientras todo va bien, todo fluye. Pero cuando llega una lesión, una enfermedad, una pérdida o una preocupación, aparece el diálogo interno negativo.
Y lo que antes era placentero… se vuelve una carga.
👉 La adversidad es parte de la vida. Siempre aparecerá.
Por eso es fundamental cultivar una mentalidad que no se derrumbe cuando aparezca.
¿Desde dónde inicias tu cambio?
Puedes empezar a entrenar motivado por el verano, una boda o una meta estética. Eso está bien. Pero si no te ocupas de cambiar también tu forma de pensar, lo más probable es que:
👉Vuelvas a tus viejos hábitos.
👉Te creas tus antiguas excusas.
👉Abandones en cuanto la vida te lo ponga algo más difícil
Frases como estas vuelven a aparecer:
“Es que también hay que salir y disfrutar…”
“Es que como fuera de casa y es más fácil picar…”
“Es que no tengo tiempo ahora para entrenar…”
“Es que tengo muchos compromisos sociales…”
Y todas parecen razonables… hasta que te das cuenta de que no lo son. No lo son cuando has trabajado en tu mentalidad.
Lo que cambia cuando cultivas una mentalidad ganadora
Cuando tu proceso no solo transforma tu cuerpo, sino también tu mente:
✅ Dejas de creer que cuidarte es un sacrificio.
✅ Te das cuenta de que el autocuidado no se pelea con disfrutar.
✅ Dejas de usar excusas que antes te parecían verdades.
✅ Aprendes a gestionar tus emociones, tus tiempos y tus decisiones.
Transformar tu mentalidad significa que:
👉Te comprometes contigo mismo.
👉Pones límites saludables.
👉Te quieres más… y por eso no vuelves a dañarte.
Qué puedo hacer para cultivar una mentalidad que me sostenga
Esto es algo que debemos trabajar tanto o más a fondo que nuestro cuerpo, pero a continuación te doy 3 consejos:
🤗 Trabaja en tu dialogo interior, ya que este siempre reforzó aquellas creencias que te limitaron y posicionaron donde no querías. Por otro lado, si dentro de ti habita un desmotivador, date cuenta de ello, y de la imperiosa necesidad de cambiar eso, ya que con un desmotivador será muy fácil, antes o después, abandonar.
🏃🏼♂️La forma en que ves el ejercicio: verlo como un medio que te hace mejorar y sentir como deseas, y no como un medio a través del cual evalúas lo bien o mal que estás. El ejercicio debe formar parte de toda una vida, y con un juicio o evaluación diaria esto se hace realmente difícil, ¿no crees?
👨👩👧👧 El entorno influye, por eso crea el tuyo eligiendo personas, lecturas, podcasts, programas y cosas que te ayuden a implementar este estilo de vida. Del mismo modo en que la publicidad te bombardea con un mensaje para convencerte de que su producto es el mejor y que lo compres, debes crear ese entorno de estímulos con el que convencerte a ti mismo de que lo que haces es tan bueno para ti como para sostenerlo de por vida.
En resumen
Cambiar sin cambiar la mentalidad es como construir sobre arena.
Pero cuando cambia tu forma de pensar, tu cambio deja de tener fecha de caducidad.
🌱 Si estás en un proceso de transformación, no te centres solo en lo físico.
Cultiva una mente que te sostenga cuando llegue la dificultad. Porque la vida es vida para todos, y esa dificultad llegará. Si te encuentra fuerte por dentro, no te preocuparás por lo que suceda fuera.
Cultiva una mente que te lleve a contemplar el autocuidado como ese hábito a través del cual te amas y cuidas el cuerpo que habitas y que te permite ser, hacer, sentir y experimentar la vida con plenitud.
Tu coach,
Óscar Rubio

Deja un comentario