
Tras más de 25 años entrenando a personas, he observado algo que me parece clave y motivo de post: muchas veces el problema no está en qué hacer, sino en cómo se hace.
En la mayoría de formaciones para entrenadores se habla mucho del qué hacer: qué ejercicios, qué rutinas, qué alimentación seguir. Pero se habla muy poco del cómo llevar eso a cabo. Y sin embargo, es el cómo lo que marca la diferencia.
He visto personas que no eran perfectas en el «qué», que no seguían el plan ideal, que incluso tenían menos recursos… pero que entrenaban con entusiasmo, con compromiso, con perseverancia, con ilusión. Y eso las hacía avanzar.
El cómo tiene que ver con tu actitud:
☀️Con tu energía.
🤳Con tu diálogo interno.
🏃🏼♂️Con cómo te relacionas con el esfuerzo.
😓Con qué haces cuando no te apetece.
💔Con cómo te tratas cuando fallas.
🌡Con si te ilusionas o te castigas.
Y esto, lamentablemente, muchos no lo ven. Me encuentro con personas que se enfocan exclusivamente en el plan, en los ejercicios, en el número de series o repeticiones. Pero no se preguntan desde qué lugar interno están haciendo eso.
Y entonces no entienden por qué no progresan o, y si lo hicieron en un principio, por qué dejaron de progresar.
🎯 No es lo mismo hacer 10 repeticiones… que cómo haces esas 10 repeticiones
No se trata solo de levantar X veces una pesa, porque…
🔸 No es lo mismo hacer X repeticiones pensando solo en acabar… que hacerlo concentrado, conectado, con intención…
🔸 No es lo mismo finalizar un ejercicio sin exigirte… que preguntarte antes de terminar: “¿podría dar una más?”
🔸 No es lo mismo hacerlas desde la apatía o sensación de castigo… que desde una mente que piensa «esto me hará progresar, voy a dar mi 100%» y que, por tanto, valora el esfuerzo.
Y esto aplica a todo:
🕐 No es lo mismo descansar un minuto con pensamientos de queja… que usar ese minuto para motivarte, prepararte, elevarte.
💥 No es lo mismo afrontar una lesión desde la resignación… que hacerlo desde la aceptación activa, desde el respeto por tu cuerpo y el aprecio por tus avances.
🔁 No es lo mismo entrenar desde el castigo… que desde el compromiso.
😓 No es lo mismo entrenar desde la obligación… que desde el cuidado.
❤ No es lo mismo entrenar desde el miedo… que desde el amor propio.
🧭 Tu progreso no depende solo del qué hacer, sino del cómo lo haces.
Muchos piden fórmulas: “Dame una rutina, dime qué comer, dime qué hacer…»
Olvidan la otra parte, que es clave: el cómo te colocas frente a todo eso.
Y ahí es donde entran en juego fortalezas del carácter como la perseverancia, la calidad, el compromiso, la aceptación, la mentalidad de crecimiento.
Entrenar el cuerpo está bien. Entrenar la mente y la actitud lo cambia todo.
💪¿Con qué fortalezas del carácter te sientes más identificad@?
🌟Perseverancia
🌟Compromiso
🌟Aceptación
🌟Calidad
🌟Mentalidad de crecimiento
Teniendo en cuenta la importancia que tienen estas fortalezas del carácter con el progreso en el área de la salud y del ejercicio, observa con qué 2 puedas sentirte más identificad@ y responde las siguientes preguntas:
👉¿Qué te han permitido conseguir cada una de esas fortalezas?
👉 ¿Qué te permitieron sentir en otros momentos de tu vida esas fortalezas?
👉¿De qué manera podrías aplicarlas ahora en tu proceso?
💬 Y si sientes que ha llegado tu momento…
Si intuyes que no se trata solo de entrenar el cuerpo, sino también de fortalecer tu mente, tu compromiso, tu forma de estar en el proceso…
Si quieres dejar de entrenar desde la presión y empezar a entrenar desde la conexión…
Entonces quizás ha llegado el momento de entrenar también el cómo.
Estoy aquí para acompañarte en ese camino desde el Mindfulness y el Coaching de Fortalezas.
Porque cuando alineamos cuerpo, mente y espíritu, no solo progresamos: nos transformamos.
Tu coach,
Óscar Rubio

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